 Cuando visita a sus clientes, Jorge Soto no lleva un ligero portátil, ni siquiera una memoria USB. Solo entra con su clave de usuario a una suerte de “disco duro” en Internet.
En realidad accede a DROP box.com, uno de los tantos servicios de almacenamiento que existe en Internet y que permite subir archivos a una carpeta que queda en el local, a los cuales renombra o manipula desde otras aplicaciones.
Se actualizan tal como si fuera un disco duro, pero virtual. Así, permite crear, por ejemplo, carpetas públicas que se pueden compartir con otras personas, sin importar donde estén.
Soto precisa que se diferencia de otras opciones en que es gratuito y permite subir hasta 2 GB. Se puede aumentar la capacidad al invitar a otros a hacer parte.
Lo interesante, agrega, es que ayuda a sincronizar la información también con dispositivos móviles, con lo cual “adonde vaya siempre tengo la misma carpeta”, sin necesidad de transportar una memoria USB o un disco duro externo.
El ingeniero José Betancur es un seguidor de DROP box, incluso desde su iPhone (también está para iPod Touch). “No es un servicio de backup (respaldo), como tal, pero si es útil para transportar información”, aclara. Agrega que el poder acceder vía web a la información es importante “para lugares donde el servidor proxy no permite sincronización”.
Juan Pineda lo equipara a una “memoria USB y ubicua”, en la que tiene sus tres sistemas sincronizados: Linux, Mac OS X y Windows y puede compartir archivos con un clic.
Juan sabe qué tipo de contenido comparte y por ello, sus archivos con información crítica siguen en su disco duro. Recomienda evitar dejar la configuración por defecto y personalizar la instalación. Hay servicios complementarios que permiten encriptar los datos.
Jorge, por su parte, cree que aquí en DROP box, sus datos estarán más seguros: no se corrompen con algún virus, no se pierden si se roba o extravía la máquina.
Por eso dice que, en la actualidad, con servicios como estos, es irrelevante las capacidades de un disco duro de, por ejemplo, un netbook (que, por ahora, son limitadas), porque siempre se tendrá la posibilidad de extenderla “en la nube”.
Fuente: elcolombiano.com |