¿Desaparecen los archivos cuándo uno hace clic en órdenes como “eliminar” o “borrar”, o cuando se los mueve a la papelera? La respuesta es negativa. En realidad, cuando se borra un archivo sólo se marca el espacio ocupado por el documento en el disco duro, como libre para ser usado de nuevo.
Cuando se crea un archivo, el sistema operativo le otorga un espacio en el disco duro. Cuando se lo envía a la papelera de reciclaje, el sistema entiende que ese espacio puede aplicarse para otros fines. Pero hasta que el sistema no requiera ese espacio, el documento eliminado seguirá en forma íntegra en ese lugar.
Cuando el usuario borra un archivo de un disco, Windows no toca los datos. Sólo modifica la primera letra del nombre del documento por un carácter especial. Este cambio informa al sistema que la superficie del disco que era utilizada por eso ese archivo queda libre para futuras escrituras.
Por lo tanto, recuperar un archivo borrado es muy fácil si se hace esta tarea incluso semanas después de la eliminación. Quizás es más difícil de recuperar los datos borrados unos meses después, porque encima de esa superficie se escribieron nuevos datos. Pero no es una tarea imposible.
Algunos aficionados a la informática confían que si se formatea un disco duro los archivos quedan destruidos por completo, pues es otra creencia equivocada, en realidad, la única técnica eficiente es volver a escribir cada uno de los sectores del disco con nuevos datos. Pero no de cualquier manera, porque los valores previos no desaparecen del todo.
Hay que sobreescribir muchas veces el disco utilizando una serie de patrones aleatorios. La analogía que se puede aplicar es la de un pizarrón escolar, donde sólo con un borrado muy intenso no quedan rastros de escrituras con tizas. Lo mismo ocurre con una PC, gracias a una técnica denominada borrado seguro o wiping.
Servidores La eliminación de archivos se complica cuando el usuario trabaja con aplicaciones que funcionan sobre servidores de una organización. Por ejemplo, un ejecutivo puede creer que al borrar el archivo de su computadora no habría pistas de una conversación que había mantenido sobre algún asunto comprometedor. Pero esos datos pueden estar en los servidores de la firma donde trabaja y ser tomados por un tercero.
El problema para el empleado o ejecutivo se agrava si la organización utiliza la voz sobre internet (VOIP), porque este tipo de comunicaciones puede quedar registrada en los servidores o incluso ser “pinchada” en forma virtual. Por supuesto, el borrado de un servidor requiere de mayores recursos tecnológicos y de conocimientos informáticos, alejados de los usuarios comunes.
Fuente: tecnologia.infobaeprofesional.com |